Una buena parte del presupuesto generado con nuestros propios impuestos lo tienen los "señores empleados" del organo judicial. Es una flagrante ofensa a nuestros derechos laborales, que aunque se dice que tenemos derechos laborales no todos tenemos acceso a un trabajo, que creo que la mayoría de nosotros haríamos hasta por menos de la mitad de lo que estos señores tienen con sus jugosos sueldos, que en horas laborales andan en los agachones, en el mercado y en el supermercado luciendo sus flamantes uniformes como todo unos privilegiados. No son ningunos agradecidos con nosotros los ciudadanos, pues por nuestros impuestos tienen esos sueldasos ¿no les parece? Y nuestros muertos, que Dios en gloria los tenga, seguirán muertos todavía más, suplicando sus familiares por darles cristiana sepultura, y solo porque estos desconsiderados quieren más pisto para continuar llevando la vida de ricos que tienen, y se les olvida que siguen siendo pobres. Que no se les olvide que las cosas Dios las cambia de la noche a la mañana. Hoy están en la cama, mañana en el suelo. Saludos y bendiciones. (Perdonen mis palabras, pero no se puede tapar el sol con un dedo).