Nada menos el mes pasado un amigo me buscó para que le colaborara en la realización de un mutuo, dije que sí ¡Grave Error!
Para empezar uno tiene que andar "puyando" a los del banco para que envíen el modelo que ellos utilizan, así como los anexos que deben relacionarse, aquí les expongo algunas de las circunstancias a las que se va enfrentar -como notario externo- si trabaja con el banco:
1) Se demoraron en el envío del formato de mutuo que iba a utilizarse;
2) Cuando se recibió el formato no iban adjuntos los anexos que iban a relacionarse;
3) Cuando se recibieron los anexos y el formato, al momento de relacionar ciertas cláusulas –que las mismas personas del banco habían señalado que debían ir– en la revisión dijeron que debían suprimirse;
4) Cuando se les envió el mutuo con la segunda de las correcciones se limitaron a señalar que coordinara con el cliente y la codeudora el día fecha y hora en que podríamos presentarnos a la firma, ello para agendarlo;
5) Cuando se les señaló que para que la escritura tuviese validez bastaba con la presencia del notario y de los otorgantes, se limitaron a responder que era el banco quien estaba dando el crédito, lo cual se entendió como si tuviésemos que agradecerles el favor de dar el monto del préstamo; cuando es más que claro que ambos bancos y el cliente serían los beneficiados;
6) Al momento de querer señalar la forma en que se montaría la escritura, se tomaron la molestia de adjunta al correo una regla y señalar dónde eran 3mm, lo cual evidentemente fue una mofa porque bastaba decir que los caracteres fueran legibles;
7) Cuando señalaron la logística puntualizaron que debía dárseles a ellos el testimonio original y dos copias, no obstante el momento de llegar al banco pedían 4 originales; por lo que omiten indicaciones puntuales a efectos de que el notario realice “vueltas” innecesarias, claro está porque ellos se negaron de una manera déspota a apoyar con las copias de los otros testimonios que solicitaban;

En los últimos correos no dieron respuestas con la celeridad debida, poniendo en incertidumbre al cliente, quien debía contratar el día siguiente porque de lo contrario la carta de aprobación del crédito se le vencería.
El cliente me comentó que el banco le iba cobrar $500 por la escrituración, razón obvia por la que buscó un notario externo.