El fuero sindical, en principio, fue hecho para evitar despidos injustificados a miembros sindicalistas (de juntas directivas), no para permitir ilícitos por parte de éstos. La(s) jefatura(s) tienen el derecho a denunciar ante la Fiscalía los delitos en contra de su honor e intimidad, así como también las personas que, sin su consentimiento, sepan que han difundido información personal que les afecta. El fuero, por otra parte, no es vitalicio, pues se condiciona por el tiempo que tenga funciones la Junta Directiva sindical.